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El estreñimiento como efecto secundario

Durante el embarazo, el organismo produce distintas hormonas que relajan el útero para que este pueda dilatarse a medida que crece el bebé. Sin embargo, estas mismas hormonas también relajan la musculatura intestinal. Si a esto le añade los suplementos de hierro y el estrés del embarazo, pronto puede aparecer estreñimiento. Añade fibra a la dieta y bebe con regularidad. Si falla todo esto, la digestión puede mejorar con un laxante suave, incluso durante el embarazo, pero debes preguntar antes a tu médico.
Pensar en positivo ayuda al aparato digestivo, ya que existe una conexión estrecha entre este y el estado de ánimo. Estar sometido a una presión mental muy fuerte aumenta la probabilidad de sufrir estreñimiento. Los antidepresivos también pueden causar problemas con la digestión.
Aproximadamente una de cada cinco personas sufre colon irritable. Los síntomas más frecuentes son dolor abdominal, estómago hinchado, gases y episodios alternos de estreñimiento o diarrea. Además en algunas personas con colon irritable algunos componentes de la dieta como el gluten, la fructosa, la lactosa, la cafeina y el sorbitol pueden complicar los síntomas. Aunque puede llegar a ser muy molesto, el colon irritable puede mejorar después de un correcto diagnóstico médico y las medidas adecuadas tanto a nivel de tratamiento como de dieta. Descubre los remedios nutricionales más concretos que mejor se adaptan a tus síntomas en Nutrisiia.com
Si tomas medicación que afecta al sistema nervioso, p. ej. para la enfermedad de Parkinson o la epilepsia, el estreñimiento es un efecto secundario habitual. Esto se debe a que el movimiento con el que se expulsan las heces del organismo es controlado por unos nervios que recubren el colon y que son sensibles a algunos medicamentos.