Consejos sencillos sobre los mitos más frecuentes

MITOS DEL ESTREÑIMIENTO

Separar la verdad de la especulación

Al hablar sobre el estreñimiento oirás muchos mitos e ideas equivocadas sobre la utilización de laxantes. Algunos de los más frecuentes son los siguientes:

R: A veces. Aunque algunas personas creen que comer muchos alimentos ricos en fibra ayuda a prevenir el estreñimiento, algunas con estreñimiento grave creen que comer más fibra lo empeora. Mira qué es lo que te va mejor a ti.
R: Eso es un mito. No te preocupes. Los expertos dicen que el estreñimiento no hace que se acumulen toxinas en el organismo.
R: Es poco probable que tomar el número recomendado de laxantes pueda hacer daño. Aunque algunas personas con estreñimiento crónico creen que sin laxantes prácticamente no podrían ir al baño, no es porque sean «dependientes» de ellos.
R: MITO. El concepto adicción está relacionado con la falta de control, el uso compulsivo y el ansia por la droga. La adicción suele aparecer tras la activación del sistema dopaminérgico, cuando el fármaco o droga atraviesan la barrera hematoencefálica. Los laxantes estimulantes no son absorbidos y no pasan dicha barrera, por lo que no hay una base farmacológica para que pueda producirse o adicción. Si bien es cierto que no debemos confundir abuso y uso incorrecto de los laxantes con alteraciones psicológica y psiquiátricas, como es la anorexia.1
R: EN ALGUNAS OCASIONES. La actividad física moderada puede ayudar a las personas con estreñimiento leve, pero no está comprobado que sea de ayuda para el estreñimiento grave. En ancianos el estreñimiento puede estar relacionado con la diminución de la actividad física, pero también deben considerarse factores adicionales como la función cognitiva, los medicamentos y la dieta. Los programas de intervención para aumentar la actividad física posiblemente no mejoran la función intestinal en las personas jóvenes con estreñimiento grave, pero en ancianos puede ser de ayuda, junto con otras actividades de soporte.2
R: EN ALGUNAS OCASIONES. La fibra dietética aumenta la frecuencia de defecación e incrementa el volumen de las heces, reduciendo su consistencia. Sin embargo, su ingesta debe aumentarse gradualmente (hasta 18-30 g diarios) para minimizar los efectos adversos y debe ir acompañado de una adecuada ingesta de líquidos. En ocasiones, las dietas con un alto contenido en fibra son inapropiadas por la posibilidad de producir obstrucción intestinal, por ejemplo en ancianos, porque resulta difícil conseguir una ingesta de líquidos suficiente.2,3
R: EN ALGUNAS OCASIONES. El uso de laxantes durante largos períodos de tiempo puede dar lugar a fenómenos de desequilibrio electrolítico, por lo que se recomienda que antes de iniciar un tratamiento con un laxante, los pacientes estén bien hidratados y que sus niveles de electrolitos sean normales. Sin embargo, hay evidencias clínicas que dan soporte a que no se observa desequilibrio electrolítico (especialmente hipokalemia) cuando se utiliza bisacodilo o picosulfato a largo plazo.3,4
R: Mito. No existen pruebas de que el estreñimiento cause cáncer colorrectal directamente. De todos modos, en un estudio científico americano se ha afirmado que el riesgo de cáncer colorrectal es mayor en las personas que sufren estreñimiento crónico. Los investigadores creen que cuando se sufre estreñimiento, los intestinos están expuestos a sustancias cancerígenas durante más tiempo.
R: CIERTO. La prevalencia del estreñimiento durante el embarazo es del 11‑38%. El incremento de los niveles de progesterona y la reducción de la hormona motilina, junto con la presión de útero hacia los intestinos, puede ralentizar el tránsito intestinal.5 La prevalencia de estreñimiento durante los 3 meses después de dar a luz es del 24%. 6
R: MITO. Algunos pacientes con estreñimiento crónico necesitan utilizar laxantes para poder ir al baño adecuadamente, sin embargo, ello no se debe a un efecto rebote producido por el laxante, sino a la patología de base del paciente.2
R: MITO. Categóricamente NO. Los laxantes estimulantes, incluyendo Dulcolaxo®, están indicado en el alivio del estreñimiento ocasional y no ayudan a la pérdida de peso. Tomar un laxante donde no haya necesidad de aliviar el estreñimiento puede dar como resultado trastornos electrolíticos, pero en ningún caso la pérdida de peso.
R: MITO. Dulcolaxo® Bisacodilo 5mg, comprimidos gastrorresistentes, posee una cobertura que permite que el principio activo se libere allí dónde es necesario, el colon. El uso de Bisacodilo está respaldado por un nivel de evidencia I, gracias a los estudios clínicos llevados a cabo que dan soporte a su eficacia y buen perfil de seguridad.1
Niveles de evidencia del I-V, siendo I el nivel de evidencia más alto, respaldada por ensayos clínicos randomizados con p < 0.05, un tamaño de muestreo adecuado, y con la apropiada metodología
R: EN ALGUNAS OCASIONES. Cambios comparativamente pequeños en el contenido de agua de las heces provoca cambios considerables en su consistencia, lo que explica la convicción generalizada de que las heces pequeñas y duras pueden ablandarse y aumentan de volumen bebiendo más. Sin embargo, los datos disponibles no sugieren que se puedan manipular las deposiciones de un modo clínicamente relevante modificando la ingesta de líquidos, salvo si hay indicios de deshidratación.2
R: EN ALGUNAS OCASIONES: Las hormonas solo juegan un papel pequeño en el estreñimiento, sin embargo, algunas mujeres experimentan deposiciones más frecuentes y blandas el primer día de la menstruación, probablemente debido a la acción de las prostaglandinas secretadas localmente.2
  • 1) Bove A. World J Gastroenterol. 2012; 18 (36), 4994 - 5013)
  • 2) Müller-Lissner S. Am J Gastroenterol. 2005; 100:232-242
  • 3) Estreñimiento y laxantes. Actualización. INFAC. 2015; 23 (10)
  • 4) Müller –Lisner S. Open Journal of Gastroenterology, 2013, 3, 272-275
  • 5) Trottier M. Can Fam Physician. 2012 Aug; 58(8): 836–838.
  • 6) Bradley CS. Obstet Gynecol. 2007 Dec;110(6):1351-7