Evita el estreñimiento

EVITA EL ESTREÑIMIENTO

Más vale prevenir el estreñimiento que curarlo

 

No necesitas convertirte en un deportista de élite: basta con 30 minutos al día de ejercicio suave. Si te cuesta al principio, empieza despacio y trata de hacer un poco de ejercicio al aire libre cada día. Sal a dar una vuelta en bici, practica deporte con los amigos o pasea.
Trata de comer y beber con regularidad: unos hábitos alimentarios estables y come siempre a las mismas horas es bueno para el aparato digestivo. La mejor forma de empezar el día es con un desayuno con alto contenido en fibra, a base de fruta y muesli. Bebe al menos dos litros de agua, té, o zumo al día y trata de añadir alimentos con alto contenido en fibra (como, por ejemplo, arroz o pasta integral, ensalada o verduras) a las demás comidas. Una opción sana y perfecta para picar algo entre horas es comer fruta o verduras cortadas en bastones.
De todos modos, también deberías tratar de ir al baño una vez al día. Si puedes, ves al baño a una hora fija como, por ejemplo, inmediatamente después de desayunar. Así lo convertirás en un hábito. Y si tiene que hacer de vientre no esperes, aunque estés fuera de casa. Tómate el tiempo que necesites.
Si te preocupa algo o tienes un problema, coméntalo con tus familiares o amigos y trata de encontrar una solución. Si a menudo estás bajo mucha presión, podrías aprender alguna técnica de relajación como, por ejemplo, meditación, yoga o autorrelajación. Tu salud es lo primero.